miércoles, 15 de febrero de 2012

San Valentín


Probablemente no tenga mucho sentido publicar esta entrada a estas horas, pero como el dueño del blog me ha dado libertad de cátedra pues puedo hacer lo que me plazca. Hoy me gustaría compartir en este espacio algunos de los recuerdos que tal día como hoy me traen a la memoria.

Tengo que empezar diciendo que el día de los enamorados no es el 14 de febrero, por lo menos no debería ser el único, pues al igual que las plantas el amor si no se cuida y se riega todos los días acaba desapareciendo, de poco sirven grandes demostraciones de amor una vez al cabo de los trescientos sesenta y cinco días del año. También quisiera compartir una idea con aquellos que leáis esta entrada y es que el día de los enamorados no es propiedad exclusiva de aquellos que tienen pareja, pues uno puede amar con locura a otra persona y no ser correspondido, porque al final amar es otra de las cosas que el ser humano hace de manera innata, así como uno no decide cuando le late el corazón tampoco puede decidir cuándo ama y cuándo no.

En mi vida he estado enamorado muchas veces, de hecho creo que es una constante en mi vida el vivir enamorado, no es que todo sea fantástico y maravilloso y resuenen melodías de arpa a mi alrededor y esas cosas, pero sí que creo que el hecho de estar enamorado a uno le hace cambiar su manera de ver la vida y de interpretar las cosas que en ella suceden. He tenido la suerte de compartir el amor con algunas personas que me han hecho sentir realmente afortunado, que con su relación conmigo me han hecho sentir realmente lo que es el amor, y algunas otras no, no he podido compartir con ellas eso y sin embargo también me han hecho sentir un hombre afortunado, en cierta manera también me han hecho entender lo que el amor supone de una manera plena, desde la otra cara de la moneda.
Amar me ha llevado a dejarme muchos trozos de corazón a lo largo del camino.

Se me pone ahora mismo la piel de gallina al recordar algunos de los primeros momentos de mis relaciones amorosas, que si tuviera que ponerles un punto en común a todas diría que siempre he puesto en ellas todo mi corazón, siempre he procurado poner en ellas todo mi amor, todo aquello que podía dar, supongo que esto le pasará a mucha gente, que si uno cierra los ojos aún puede sentir el hormigueo del primer beso, esa sensación de euforia y alegría que a uno le posee cuando por primera vez une sus labios con los de la persona que quiere, no sé son sensaciones muy complicadas de describir con palabras, pues uno no encuentra nunca las que tengan el contenido completo del sentimiento vivido, pero que imagino que todos aquellos que hayan amado alguna vez conocen perfectamente.

A día de hoy sigo enamorado, tanto o más que la primera vez que lo estuve, ese amor es el que mantiene encendido el motor de mi vida, el que hace que a día de hoy todo tenga un sentido y un por qué. Me comentaban hoy al mediodía que los que estaban enamorados hoy debían vestir de rojo, yo esta mañana sin saberlo he tenido a bien vestirme con tres prendas rojas, me decían que era una por cada una de las personas de las que uno está enamorado, yo creo que es porque estoy muy enamorado pero no de tres personas.

Un fuerte abrazo a todos y, hoy especialmente, ¡¡AMAD Y SED FELICES!!

lunes, 13 de febrero de 2012

Sinergias


Anda la cosa estos días bastante revuelta en varios lugares del mundo, por distintos motivos, y esta situación unida a una serie de pensamientos y sensaciones personales me han llevado a cuestionarme algunas cosas que hoy me gustaría trasladar y volcar en esta plataforma desde la que intento expresar aquellas cosas que me preocupan y de las que, aunque probablemente a nadie le interese, quiero dar mi opinión.
Debemos tomar consciencia de que la suma de nuestros esfuerzos tiene un poder extraordinario.

Una de esas cuestiones que me asaltan estos días es cuánto más estamos, sí porque aunque yo no esté viviendo allí a mí también me afecta, dispuestos a aguantar antes de salir y movilizarnos. Creo que muchas ocasiones, y lo digo por experiencia propia, nos sucede como en el poema, mal atribuido a Bertol Brecht, de Martin Niemöller:
“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada
”.

Es una realidad que preferimos ignorar en demasiadas ocasiones, y es que la solución a la situación actual, la resolución de muchos de los problemas que hoy en día nos agobian y nos hacen estar indignados con la vida pasan por nuestras manos, por la suma de todos los esfuerzos de todos los individuos que consideramos que esto no puede seguir así, de ahí el título de la entrada de hoy.

Más allá de las movilizaciones populares del año pasado, el archiconocido movimiento 15-M, creo que debemos empezar a fijar una serie de condiciones por las que no estemos dispuestos a pasar, ya está bien de que tengan que ser siempre los mismos los que pagan por los errores de los demás. A estas alturas creo que ya ninguno espera que los políticos de uno u otro signo nos vayan a sacar del atolladero, pues si algo han demostrado es que sólo tienen un interés común: ¿el ciudadano? No, no la respuesta es menos amplia, un ciudadano, ellos mismos.

Lo repito una vez más soy un desencantado de la política actual, creo que se engaña sistemáticamente a la ciudadanía haciéndonos creer que son los que nos representan cuando eso es una mentira como un castillo de grande, lo único que les interesa a los políticos de los ciudadanos de a pie es su voto para poder seguir viviendo una vida que, la mayoría de ellos, no podría permitirse de otra de manera. Baste decir que un diputado cobra un sueldo bastante superior a un médico, y ni que decir tiene que muchísimo más que cualquiera de los que inocentemente han confiado en él.

Sinceramente, no creo que esté en posesión de la verdad absoluta pero desde mi posición voy a comenzar a cambiar poco a poco algunas de las cosas que creo que no están bien, leo de vez en cuando por internet una frase que creo que si nos la creyéramos al 100% seríamos capaces de cambiar radicalmente todos aquellos problemas que hoy nos hacen estar indignados con una situación que si bien no hemos provocado nosotros, tampoco hemos hecho nada aún por evitarla, la frase en cuestión dice que mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.
El cambio del mundo comienza con el cambio de uno mismo.

Lo primero que voy a cambiar es mi manera de entender la vida, dejar a un lado el relativismo en el que en muchas ocasiones me veo inmerso y comenzar a creer que mi trabajo, mi opinión puede cambiar el mundo, además cada vez tengo más claro que si soy capaz de ver a un hermano en todos aquellos con los que me cruzo en la vida estaré más cerca de cambiar el mundo, por lo menos mi mundo y su mundo.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED FELICES!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Caminar por el desierto


Gracias a la tecnología ayer por la tarde tuve la oportunidad de reunirme, virtualmente, con alguna de la gente de mi pueblo con la que tengo la suerte de compartir mi modo de entender la fe, podríamos decir que fue una especie de reunión de “comunidad virtual” con algunos de los que me han acompañado estos últimos años antes de lanzarme a dar el paso de venir a vivir esta experiencia.

Ciertamente me hizo mucha ilusión compartir un rato con ellos, verlos y poder charlar un rato distendido sobre algunos temas que nos preocupan y que nos gustaría que pudieran salir adelante. No fue una reunión muy multitudinaria pues había cinco personas por el bando calabazón y dos por el bando tangerino, y hoy me gustaría compartir con vosotros algunas de las reflexiones que se me plantearon a raíz de esa unión virtual en torno a la manera de entender la fe.

En primer lugar nos dio mucho que pensar a todos los que “asistimos” el hecho de que estuviésemos tan pocos, tampoco es que esperásemos a muchos más pero la verdad es que es un tanto frustrante comprobar que somos tan pocos en esta tarea, que hay tan poca gente joven que se preocupe por estas cosas. Y es que creo que hay mucha gente que obvia todo lo que tiene que ver con la Iglesia y con la fe sin ni siquiera preocuparse por lo que digan o lo que ofrezcan. Todo lo que suene a Iglesia se traslada rápidamente a mangoneo, beatos y esas cosas, qué queréis que os diga yo con mi edad y con mi manera de entender y vivir la fe no me considero un “meapilas”, como probablemente más de uno o más de dos de los que me conozca me pueda tachar de tal.

Creo que muchas veces se cae en el error de pensar que la Iglesia y la fe es para la gente mayor, y sinceramente pienso que en eso estamos muy equivocados, la Iglesia será aquello que nosotros queramos que sea, sólo hace falta tener ganas de hacer cosas y proponerlas, porque, en eso sí que doy la razón a los críticos, a la Iglesia le cuesta dar el paso de acercarse a los jóvenes, más allá de eventos en los que está bien que se llame a la participación de los jóvenes, véase la última Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid el agosto pasado, creo que a la Iglesia le cuesta integrar la opinión de los jóvenes, aunque también pienso que la culpa no es sólo de la Iglesia, a los jóvenes por lo general todo lo que requiere un mínimo compromiso o un mínimo esfuerzo les repele, no les interesa lo más mínimo.

También he llegado a otra conclusión, y me ha dejado un tanto desolado por cierto, la fe y la vivencia de una vida cristiana es otro producto de consumo más para la gente de hoy en día, he comprobado con bastante desánimo que a la gente sólo le interesa la religiosidad cuando hay un objetivo detrás del que pueden sacar algo, me explico, mientras he vivido en mi casa en Don Benito he tenido la oportunidad de acompañar a muchos grupos de jóvenes, tanto en la experiencia que se lleva a cabo anualmente en Tánger como en las catequesis de la parroquia, y me entristece sobremanera constatar que una vez alcanzado el objetivo “si te he visto no me acuerdo”, sinceramente me parece una actitud muy hipócrita, y por ende muy de moda.

Con la esperanza de que el pequeño grupo que nos reunimos ayer gracias a las nuevas tecnologías siga adelante en este caminar por el desierto, en el que, con la compañía y la intención de compartir la manera de entender la fe, espero que un día encontremos el oasis en el que poder disfrutar del placer del compartir, en el que podamos llegar a ser una verdadera comunidad.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED FELICES!!

sábado, 11 de febrero de 2012

Jta l otlas li ma ayat


Desgraciadamente todo lo bueno se termina y hoy por ser viernes ha dado la coincidencia que han terminado dos cosas a la vez, por un lado se han marchado los primeros voluntarios del año y por el otro se han terminado las vacaciones de la primera vuelta del cole de los chavales que están en el centro de día del Hogar Padre Lerchundi.

Por lo que a los voluntarios respecta espero que sepan trasladar ahora en sus casas, en su ambiente habitual con la familia y amigos, todo lo que han vivido y sentido estos días, por experiencia sé que no siempre es fácil, cuesta mucho poner palabras a los sentimientos, no suele resultar fácil ponerle letras a unos latidos del corazón que se han movido por lo visto y vivido estos días aquí, a este lado del puente. Espero que la experiencia haya calado en ellos y que siempre lleven consigo el recuerdo de estos días que han tenido la fortuna de vivir aquí, quien sabe si de aquí a unos años no habrá alguno de estos que tome el testigo de los que llevamos tantos años colaborando con el proyecto.
Los muñecos del mural han sido los protagonistas de las actividades de estas vacaciones.

Por lo que trata de las vacaciones del cole de los chicos del centro pues hoy terminan dos semanas de vacaciones escolares, hoy finalizan las actividades que hemos ido llevando a cabo con ellos para, aprovechando el tiempo libre exento de carga lectiva, educar a los chavales en valores, haciéndoles ser conscientes de la importancia que tiene saber ver y mirar y oír y escuchar, la verdad es que mi valoración final es que han salido bastante bien las actividades, y me gustaría llamar la atención especialmente sobre el tema de que las vacaciones tan bien han servido para crear, más aún si cabe, un sentimiento de pertenencia al proyecto en los niños, una identificación con lo que supone el Hogar para ellos, además de que durante estos días muchos niños han encontrado el espacio necesario para conocerse y forjar unos lazos, que lanzándome, quizá demasiado, a la predicción me atrevería a decir que están un paso por encima de la simple amistad, en el fondo yo creo que los niños del centro se ven unos a otros como verdaderos hermanos. Además estas vacaciones también han supuesto la vuelta al centro, durante unos días, de algunos de los antiguos alumnos del centro que por unos u otros motivos ya no son beneficiarios del proyecto a día de hoy, para ellos hoy ha sido un día especialmente triste, pues el oasis que para ellos ha supuesto esta vuelta momentánea al ritmo diario del centro de día se esfumará el próximo lunes como si de un castillo de naipes se tratara.

Han sido un par de semanas intensas, de mucho jaleo y mucho trabajo en la preparación de las actividades, pero como siempre todo eso ha quedado compensado con la felicidad que transmiten las caras de los niños que hoy al terminar de merendar y volver a sus casas ya iban pensando que a partir del lunes vuelve la dura rutina, el día a día cansino y monótono que no volverá a cambiar hasta las próximas vacaciones, jta l otlas li ma ayat.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!

viernes, 10 de febrero de 2012

Hola, me llamo...(tawaso darore III)


La historia que os quiero acercar hoy sucedió hace un par de meses, aunque esta semana ha vuelto a estar de nuevo en el día a día del ritmo de trabajo del Hogar Lerchundi debido a la llegada de un grupo de jóvenes voluntarios españoles. Como ya os he comentado en otras entradas anteriores en las que os hablaba de lo importante que es la comunicación (tawaso darore) entre las personas con las que se comparte el día a día, esta semana ha cobrado especial relevancia entre los pequeños del Centro de Día.
Cuando uno siente la necesidad de comunicarse la barrera idiomática no suele ser problemática.

Os sitúo un poco en antecedentes para que entendáis la importancia que tiene lo que quiero contaros, como sabéis los que seguís el blog, y para los que no pues ahora ya lo sabéis, una gran parte de la financiación del proyecto viene de particulares españoles que a través de la fórmula del padrinazgo aportan una cantidad económica para el sustento del proyecto, para la realización de esta obra que es el Hogar Padre Lerchundi. Pues bien hace un par de meses realizaron una visita algunos de los componentes del proyecto a uno de los colegios desde los que se tiene apadrinados a algunos niños para presentar el proyecto del Hogar de primera mano y para hacerles llegar personalmente a todos aquellos que colaboran con el proyecto el agradecimiento por su aportación, aprovechando también la ocasión para mostrar a dónde se dirige esas donaciones que ellos hacen.

Para la ocasión preparamos todo el material gráfico que pudimos para mostrar a través de unas cuantas imágenes, pues dicen que una imagen vale más que mil palabras, lo que es el proyecto del Hogar, a dónde van destinados los fondos de financiación del proyecto, para mostrarles los lugares en los que viven los beneficiarios del centro, etc… Dentro de todo ese material hay un vídeo al que personalmente le tengo mucho cariño y que me parece una muestra muy significativa de la importancia que desde aquí le dan, los propios niños beneficiarios del proyecto, a la figura de los padrinos.

Y es que en el vídeo en cuestión los niños del centro se presentaban, saludaban a los padrinos y les agradecían su inestimable colaboración, todo ello en perfecto castellano con la dificultad que para estos niños eso entraña, pues si bien la mayoría están acostumbrados a oír a la gente hablar en castellano, no lo están tanto a la hora de hablarlo, como os dije en la primera entrada sobre este tema en Tánger hay mucho “castellano-escuchante”, aunque no tanto parlante. Para la ocasión escribimos con grafía árabe la pronunciación en castellano del mensaje que querían transmitirle a todos aquellos que viesen el vídeo, y gracias a ello pudimos facilitarles a los niños del centro de día la oportunidad de agradecer, en la lengua de esos que les están ayudando en su situación actual, la colaboración de los padrinos.
No importa de donde venga cada uno, lo importante es tener ganas de hacerse entender.

Os comentaba que estos días vuelvo a tener presente aquella situación porque constantemente los niños vienen a preguntar cómo se dicen algunas cosas en castellano, pues por encima de todo quieren hacerles llegar a los voluntarios, que esta semana están aquí, el agradecimiento por su visita, quieren poder compartir con ellos algunas de sus cosas, poder charlar de una manera más o menos fluida, en definitiva poder comunicarse, cosa que si no consiguen por esfuerzo personal de los pequeños se buscan a alguien para que les haga llegar a los voluntarios el mensaje que quieren que quede especialmente claro.

Con la comprobación una vez más de que las barreras idiomáticas no son lo suficientemente fuertes como para impedir que unos niños puedan agradecer a otros la ayuda que les prestan para poder tener una infancia feliz me despido de vosotros hasta mañana.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED MUY FELICES!!