domingo, 21 de julio de 2013

Como decíamos ayer...



Como os comentaba ayer poner fin a la experiencia vivida ha sido uno de los momentos más difíciles que he vivido y una de las decisiones más complicadas que he tenido que tomar en mi vida, pero desgraciadamente no podía continuar allí en las mismas circunstancias, y es una pena que, como para tantos otros muchos sueños, la barrera entre conseguirlo o no la marque lo material, lo cuantitativo.

Aún así como ya dije quería compartir con todos vosotros el viaje que tuve la suerte de realizar por el sur de Marruecos y que me ha permitido conocer más a fondo la realidad de un país que para siempre me va a tener cautivado, no importara dónde esté ni cómo me vaya la vida porque no pasará un solo día en el que no recuerde mis experiencias y mis sentimientos pasados dentro de esa tierra y compartidos con sus gentes.

El viaje comenzó en Tánger y lo hizo con una suerte de guiño del destino que marcaría lo que vendría después, el taxista que nos llevó hasta la estación de tren no nos quiso cobrar la carrera del taxi y sólo nos pidió la carrera mínima, eso era ya una buenísima señal. Al llegar a la estación, el tren que habría de llevarnos hasta Marrakech ya estaba allí situado en el andén esperando la hora de partida, para aprovechar más el tiempo decidimos viajar de noche y sacando billete en coche-cama. Al llegar a nuestro compartimento una pareja de jóvenes británicos estaba allí ya instalada, en las dos camas de abajo quedando libres las dos camas superiores, no os negaré que temí por la vida de la chica que dormía debajo de mi litera pero para mi asombro más absoluto la litera resistió.

La Koutoubia, coetánea de la Giralda.

Una de las cosas que más me ha sorprendido de este viaje es que mientras más al sur más “liberadas” están las mujeres, os pongo dos ejemplos: llegando en el tren a Marrakech, sobre las 6.30 de la mañana, estaba ya levantado dando un paseo por el pasillo del tren cuando la imagen de tres mujeres, vestidas con sus chilabas y pañuelos, jugando al fútbol en un campo de tierra nos dejaba boquiabiertos a otro viajero inglés y a mí, supongo que ninguno de los dos nos esperábamos ver ese “entrenamiento”, y por otro lado, al llegar a la ciudad de Marrakech y comenzar a pasear por sus calles a uno le llama poderosamente la atención la cantidad de mujeres motorizadas que hay, con sus velos, sus cascos y sus guantes y moviéndose de manera intrépida e independiente en medio del caos circulatorio de la ciudad.


La Plaza Djemaa L Fna, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO

La ciudad de Marrakech en sí es una auténtica maravilla en la que cada rincón y cada edificio tienen un encanto que hacen que la capacidad de sorpresa y admiración no descanse ni un solo segundo. Lo más llamativo quizás sea la plaza Djemaa L Fna, un auténtico festival permanente en el que uno puede encontrar de todo: teatro, encantadores de serpientes, música en directo, comida, bebida… un lugar que cada día al terminar la jornada desaparece para volver a surgir a la mañana siguiente para volver a situarse todo como estaba.

La Madrassa Ben Youssef, un viaje cultural y en el tiempo.
Además de la plaza, declarada Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO, la ciudad de Marrakech, que es también la que da nombre al país, tiene otros encantos dignos de ser visitados: la Koutoubia, la Kasbah, la Madrassa Ben Youssef, las tumbas saadíes, la Menara… una cantidad de sitios impresionantes en los que a cada viajero o turista les suscitarán una serie de sentimientos y pensamientos en función de los ojos con los que mire y vea los rincones y los detalles de cada paraje, a mí personalmente me fascinaron por la forma en la que han mantenido los lugares tal y como fueron concebidos, como el tiempo parece haberse detenido cuando uno se sienta a disfrutar de las vistas en el patio de la Madrassa Ben Youssef, la sensación de tranquilidad escuchando el agua de la fuente, el laborioso conjunto de arcos y artesonado, dan la sensación de que hubieras viajado en el tiempo.

Bab Agnaou, una muestra más de que los pájaros no entienden de creencias.

Al día siguiente…… bueno eso ya lo dejamos para mañana.

Un fuerte abrazo a todos los que me habéis echado en falta y a los que os he fallado durante estos días, como digo siempre no dejéis de luchar por SER FELICES!!!

Pd: He vuelto para quedarme.

viernes, 20 de julio de 2012

La noche antes del viaje

Bueno pues ahora ya sí que sí que esta aventura pone un punto, no sé si seguido, si aparte o si final, lo que sí sé es que me voy lleno de alegría por haber podido hacer realidad un sueño, por haber dado todo lo que tengo y haber aprovechado al máximo todos y cada uno de los días que he pasado aquí. Han sido, sin ningún género de dudas, los mejores meses de mi vida, descubriendo a cada paso que daba que me dirigía por la senda correcta hacia la ansiada felicidad que todos buscamos para nuestras vidas.

Son momentos difíciles los de plasmar por escrito todos esos sentimientos que a golpe de latido de corazón se suceden ahora mismo, me dejo una gran parte de él, del corazón, aquí, en este proyecto, en esta casa, en esta ciudad, no me avergüenza reconocer que amo con locura lo que he hecho aquí, que a pesar de que a alguno le pueda raro yo he logrado alcanzar la felicidad viviendo en esta realidad, rodeado de gente que sufre y que necesita de la ayuda, no sólo de los que están aquí sino de otros muchos que con un poquito de su parte solucionarían muchas realidades de pobreza y miseria.
Varios meses separan ambas fotos, varios meses llenos de experiencias.

Para terminar me gustaría dejaros con una poesía, que da título a la entrada de hoy, que estos últimos meses, regalo de San Jorge, ha estado encima de mi mesilla de noche y me ha hecho pensar en el momento en que tuviera que despedirme, pues bien ese momento ha llegado y es por ello que quiero compartirla con todos vosotros. El autor es Carlos Marzal y forma parte de un libro de poesía titulado "La vida de frontera" y dice así:

"Deseo lo que habrá de venir, pero aún deseo más
que lo que haya de ser sea un recuerdo,
otro nuevo episodio que permita, en un breve futuro,
distintas noches previas al día de partida,
puesto que en esas horas el vivir se descubre
con una fuerza extraña que el viaje no conoce,
y que el deseo nunca podría contener.

La vida antes del viaje no parece la vida,
sino un ofrecimiento
imposible ya de ser defraudado.
Nuestras fieles rutinas no conciernen
a quien se marchará, y el día de mañana, inabarcable,
excita los sentidos, aviva la esperanza
y nos impide el sueño. El tiempo cotidiano,
aunque nos pertenezca, en el recuerdo es torpe,
y ese distinto tiempo que se aguarda
tiene un lugar para creer posible
que otra será la vida que suceda.
Más próxima a la idea que tenemos 
la noche antes del viaje.

Todavía unas horas demoran la partida
y ya quiero volver para empezar de nuevo."


Con ese deseo de volver para empezar de nuevo, y con la promesa de compartir con todos vosotros mi viaje al desierto, me despido hasta mañana, inchallah, que será el primer día del mes de Ramadán en Marruecos y el primer día lejos de este lado del puente.

Un fuerte abrazo para todos y, como cada día, ¡¡SED MUY FELICES!!

miércoles, 18 de julio de 2012

Retomando la actividad

La verdad es que ha pasado mucho tiempo desde la última entrada que publiqué en el blog, mucho más del que yo pensaba que pasaría y desde luego mucho más del que me hubiera gustado que pasase. Como alguno se podrá imaginar, y si no yo ahora mismo os lo confirmo, ha sido un tiempo lleno de frenética actividad, no ha habido tiempo casi para saborear el día a día de estos últimos dos meses que he pasado aquí en Tánger, aún así y aunque no haya quedado constancia por escrito durante todo este tiempo he seguido visitando este espacio casi a diario, aunque he de reconocer que el sentarte delante de la página en blanco de la redacción de las entradas no ha sido uno de las cosas que he hecho.

Han sido unos días en los que ha habido lugar para realizar todo tipo de actividades, todas igual de gratificantes y todas han dejado una marca en el libro en blanco que esta experiencia está suponiendo para mí. He tenido la oportunidad de disfrutar entrenando a los participantes del I triatlón de secano del Hogar P. Lerchundi, de realizar un viaje maravilloso alrededor de Marruecos, del que prometo castigar a todo el mundo con al menos un par de entradas del blog, de aprender la importancia de utilizar bien los sentidos en el XIV Campamento de verano del Hogar Lerchundi, y también de pasar algunos momentos sino amargos sí que complicados a la hora de empezar a pensar en la vuelta, en empaquetar todo aquello que uno ha ido viviendo y experimentando en este otro lado del Estrecho.
El XIV Campamento de verano Hogar Lerchundi ha sido uno de los momentos importantes de este último mes.

Desde luego que como podreis imaginar ha habido tiempo para tener todo tipo de sensaciones, de todas ellas me gustaría que una tuviese un lugar privilegiado por encima de las demás, y esa sensación no es otra que la sensación de agradecimiento profundo que estoy experimentando estos días por todo lo vivido y sentido en estos meses que he pasado en Tánger, viviendo día a día la realidad de un proyecto del que desde hace mucho tiempo empecé a enamorarme y del que he tenido la suerte de vivir desde dentro la realidad del día a día, con todo lo que ello implica, ha sido un paso más en esa dinámica, tantas veces repetidas en las formaciones de la experiencia de Tánger, de meterse en harina,  ha supuesto un pringarse de lleno en el día a día de este maravilloso proyecto que es el Hogar Padre Lerchundi. Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos aquellos con los que este año he tenido la suerte de compartir mi experiencia, de todos y cada uno de ellos guardaré un recuerdo maravilloso, ya formarán parte para siempre de este sueño que se ha hecho realidad aquí.
Ha llegado la hora de empaquetar: recuerdos, emociones, sensaciones, experiencias...
Como digo ya ha llegado el momento de recoger, de ir empaquetando las cosas que se han ido acumulando aquí, quizás sean demasiadas y hubiera sido mejor ir más ligero de equipaje, de ir llenando las maletas con todos esos momentos pasados y todas esas sonrisas cosechadas a lo largo de todos estos meses, aunque no sea muy lógico debajo de las lágrimas, que brotan al intentar guardar todo lo experimentado en un par de maletas, hay una gran sonrisa, fruto de la felicidad experimentada al haber sido capaz de hacer un sueño realidad.
Uno nunca sabe de dónde puede recibir una lección...

Una vez más me gustaría invitaros a lanzaros a lo imposible, los sueños se hacen realidad más veces de las que nos pensamos, tan sólo es necesario tener el convencimiento de querer conseguirlo, poner todo de nuestra parte y no tener miedo a la hora de dar el primer paso, ese primer paso me trajo hasta aquí y a día de hoy, después de todo lo vivido, no lo cambiaría por nada del mundo, al contrario estoy deseando seguir dando pasos por este camino, pues este está siendo el camino de mi felicidad.
... en ocasiones, incluso de las cosas más sencillas como una servilleta de papel.
Gracias a todos los que de una u otra manera seguís estando ahí al otro lado de este al qantara, poco utilizado ultimamente. Gracias a todos los que me haceis llegar vuestros comentarios y vuestro interés, no os podeis hacer a la idea de lo mucho que supone eso para alguien que comenzó con este relato con la única intención de que su madre supiera lo que hacía cada día.

Un abrazo muy fuerte para todos y, como no podía ser de otra manera, ¡¡SED MUY FELICES!!

lunes, 28 de mayo de 2012

Mejor no decir nada

Soy consciente de que hace días que no doy señales de vida y que después de tantos meses escribiendo diariamente sobre lo que hago y vivo aquí alguno, no creo que muchos la verdad, puede que esté echando de menos mis palabras. Me gustaría compartir con vosotros mi momento actual, el tiempo pasa excesivamente rápido y a pesar de que los días son más largos no termino de encontrar tiempo para todo.

Quiero compartir hoy con vosotros unos versos que he escrito y que intentan recoger las sensaciones vividas hasta ahora y que me hacen, a día de hoy más que nunca, ser feliz.

"Mejor no decir nada,
abrir los ojos, contemplar,
recordar cada momento,
admirar cada detalle,
ver la vida pasar,
imaginar esos instantes,
los de ahora y los de antes,
las cosas buenas que pasaron
o las que están por venir,
son regalos hermosos,
obtenidos justo aquí,
Simplemente son…"


Muchas gracias a todos los que os preocupáis por mí y me hacéis llegar vuestro cariño, no sabéis lo importante que es sentirse querido.
Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!



Pd: la última palabra del poema está escrita en vertical con las primeras letras de cada verso.

miércoles, 16 de mayo de 2012

A tí que estás sentado...

La verdad es que estos últimos días estoy leyendo bastantes reacciones y comentarios acerca de las manifestaciones que están teniendo lugar con motivo de la conmemoración, en el día de ayer, del primer aniversario de las movilizaciones del movimiento 15M, y ciertamente me preocupan varias cosas que me gustaría dejar un poco situadas, y tal vez aclaradas, en la entrada de hoy, pues creo que hay muchas cosas que no están a lo mejor del todo definidas y ante las que alguna gente aún no sabe cómo debe mostrarse o situarse.

En primer lugar me gustaría compartir con vosotros una sensación que me ha asaltado durante estos días, y no es otra que el miedo de ver como hay mucha gente que a pesar del problema evidente que existe, esa mal denominada crisis, siguen haciendo oídos sordos y prefiriendo mirar hacia otro lado, tal vez pensando que en la ignorancia pueda residir su felicidad, no lo sé. Es bastante preocupante ver como jóvenes universitarios, esos que están conformando la generación mejor preparada de la historia, siguen sentados en sus sillones mientras les roban el futuro, además de una manera canalla cual si fuera una bolita que se esconde en una timba callejera, y no sólo eso si no que además algunos de ellos se quejan de que haya gente dispuesta a luchar por sus derechos, por los de los que protestan y por los de los que se quedan en sus casas sentados en sus sillones.

Creo que algunos de esos no están siendo conscientes de lo que se les puede estar viniendo encima, personalmente pienso que la generación mejor preparada de la historia está siendo y va a seguir siendo la generación peor recompensada de la historia, por eso me da miedo que la gente permanezca indiferente ante los acontecimientos que vienen sucediéndose: recortes sociales, corrupción, relativismo, falta de solidaridad... Me da miedo pero no me sorprende, pues tengo la certeza de que esa falta de reacciones también es fruto de este sistema que se está desmoronando, aunque pueda parecer la reflexión de un iluminado creo que nos han ido quitando poco a poco la necesidad de unirnos para protestar ante aquello que no nos gusta, creo que ya lo he dicho en otra ocasión, nos quieren hacer vivir juntos pero no unidos, si no no hay otra explicación para ver cómo las mismas medidas que nos afectan a todos por igual a unos les impulsa a protestar y a otros sólo les impulsa a quejarse de los que protestan.

En estos días también he recibido comentarios y correos directos de gente de mi círculo más próximo de amistades que me decían que hay que protestar sí pero que ¿ante qué? y yo la verdad es que lo tengo bien claro, los motivos de mis protestas son bastante claros: 
  • No acepto los fuertes recortes económicos amparados en la necesidad de combatir la crisis pues sólo están trayendo más pobreza y más desesperanza.
  •  No acepto la indiferencia de los que toman las decisiones que afectan al pueblo sin tener en cuenta que detrás de esos números hay personas que sufren las consecuencias de las malas decisiones de quienes a día de hoy siguen viviendo una vida estupenda y sin apreturas.
  • No acepto la tolerancia de una corrupción tan exagerada como la que tenemos, no podemos permitirnos hacer apología de la estafa, no me cabe en la cabeza que haya familias que han perdido sus casas y sus vidas por no tener dinero con el que afrontar sus deudas, por ser honrados, y que haya otros que han tenido un montón de dinero, conseguido de dudosas maneras, y que ahora puedan sacarlo a la luz como si nada, pagando una propina irrisoria que de poco o nada va a servir, o es que ¿acaso alguien cree que ese dinero va a solucionar algo?
  • No acepto el relativismo que nos han hecho creer que es la solución a los problemas, desgraciadamente no todo vale, no podemos dejarnos llevar por unos impulsos a la hora de solucionar nuestros conflictos, son soluciones rápidas pero poco efectivas a problemas que se demuestra día a día que siguen ahí enraizados.
  • Y desde luego no acepto la falta de unión entre la gente que padece junta la ineficacia de una clase política que nos dirige con paso firme hacia la ruina más absoluta, de toda la clase política porque a mí me parecen igual de malos todos, sean de un signo político o de otro, mi protesta y mi indignación son ambidiestras, van igual contra la derecha que contra la izquierda.
Para ir terminando me gustaría pararme en un par de cosas que no quiero dejar pasar. La primera de ellas es un dato curioso que me ha llamado la atención de todas las cosas que he leído, visto y vivido estos días, y no es otro que la admiración que me produce la gente mayor que, sin el más mínimo miedo ni reparo, se planta en las manifestaciones a reivindicar sus derechos y a protestar por los derechos de quienes vienen por detrás de ellos y no son capaces de levantarse para hacerlo ellos mismos. Son gente que, la mayoría, ya saben lo que es salir a luchar por unos derechos, son los que en su día lograron con el alzamiento de sus voces el reconocimiento de muchos de esos derechos que a día de hoy nos están quitando y recortando, ante la pasividad de unos jóvenes que o bien no se han enterado de lo que conllevan esos recortes o bien aún no han madurado lo suficiente para que les preocupen. Sinceramente os lo digo, alguna de esa gente mayor con la que he podido hablar estos días son espejos en los que mirarse y a los que tomar como modelo de lo que es estar indignado y no tener miedo ni pereza de luchar por tus derechos.

Por último me gustaría trasladar mi opinión a cerca de las etiquetas que se ponen estos días a la gente que sale a protestar a las calles. ¡Qué fácil es poner una etiqueta a la gente sin conocerlas! En diferentes medios de comunicación y redes sociales se suceden estos días comentarios en los que, gratuitamente y desde una ignorancia y un desconocimiento soberano, se califica a la gente que hemos, yo también lo he hecho aquí en Tánger, salido a la calle a protestar como perrosflautas, vagos, borrachos, juerguistas, fiesteros... no sé cómo afrontar esos comentarios porque creo que no representan a la gente que ha salido a la calle, pues por lo que yo he visto y he tenido la oportunidad de vivir en primera persona, poco o nada se aproximan a esos calificativos. Aún así no tengo en cuenta a la gente que hace ese tipo de comentarios, pues básicamente son esos que aún están sentados en su sillón.

Estamos llamados a ser la generación que cambie las reglas del juego, que proponga los cambios que a día de hoy necesitamos para poder garantizarnos un mundo mejor y más justo, porque por muy negra que sea la situación yo sigo pensando que es posible.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!


sábado, 12 de mayo de 2012

Yo voy...

Me gustaría compartir con todos los que leeis el blog, el manifiesto que se ha leído esta tarde en el acto de protesta que ha tenido lugar esta tarde a las puertas del Consulado General de España en Tánger. En él se recoge el sentir de mucha gente que está harta ya de tanta mentira y de tantos recortes que no hacen sino llevarnos hacia una pobreza en la que nos quieren sumir quienes ostentan el poder.

"Manifiesto 12M Democracia Real Ya, Norte de Marruecos
Pronto hará un año que el despertador de la conciencia ciudadana se activó y su alarma comenzó a despertar el descontento de mucha gente que por primera vez se atrevió a alzar la voz contra aquellas cosas que consideran intolerables y que sólo conducen a la injusticia. Casi un año después, lejos de estar pasivos y remoloneando en la cama volvemos a manifestarnos porque consideramos que más que nunca es necesario levantar la voz, porque creemos que debemos hacernos presentes a pesar de la distancia, porque queremos ser unos miembros activos más de esta protesta global que hoy celebramos y a la que queremos sumarnos para expresar nuestra indignación contra la situación actual a la que nos hemos visto conducidos por unos cuantos que dicen representar la voluntad del pueblo pero que en el fondo sólo se representan a ellos mismos y a los intereses de quienes les permiten estar en el poder.

Lejos de haber cambiado el panorama un año después la situación se vuelve cada día más insostenible, seguimos recibiendo noticias sobre recortes en derechos sociales amparados en la necesidad de combatir una crisis a la que nos hemos visto empujados por la ineptitud de una clase política que no deja de manifestarse a diario como un circo de títeres en manos de quienes ostentan el poder de facto, esos oscuramente denominados mercados que son los que deciden con una impunidad absoluta los designios de una población que ni sabe quiénes son ni los ha avalado en ningún momento con su voto, ese que se supone soberano y en el que ha de residir voluntad del pueblo.
Cada día que pasa nos vemos empujados a una mayor pobreza y los recortes no cesan: educación, sanidad, derechos laborales… a poco que uno se pare a analizar esas medidas llega a la conclusión de que el camino por el que vamos nos lleva a un empobrecimiento paulatino de la población, aunque eso no sea del todo representativo de los problemas reales para quienes nos dirigen cual pastores hacia ese redil, pues es bien sabido que un pueblo pobre es un pueblo más manejable, más sumiso a los deseos y voluntades de quienes tienen el mando de la situación.

Es por ello que hoy nos plantamos aquí delante de esta puerta para reivindicar y exigir un cambio de rumbo, empezando por la denuncia de las injusticias que se vienen cometiendo y que con el respaldo de una clase política, tan viciada y corrupta como la que dirige nuestros designios, toma la decisión de amparar estas injusticias legalmente. Basta ya de pasos atrás con la crisis como motivo para darlos, no podemos permitirnos renunciar a esos derechos que tanto costaron conseguir por el hecho de que la situación lo requiera, no.

Desde que comenzó la crisis sólo hemos visto a las víctimas, ¿es que acaso no hay culpables? ¿Por qué no se pone tanto empeño en denunciar y condenar a los que nos llevaron a esta situación? Estamos hartos de toda esta historia, desgraciadamente parece un chiste pero es la realidad: Los Zapateros no arreglaron los Botines y tampoco parece que ahora la situación vaya a cambiar sustancialmente, seguimos dominados por las mismas manos pero con distintas marionetas.

Necesitamos alzar nuestras voces, que nos oigan y tomen conciencia de nuestro descontento, que sepan que ese rebaño dormido y dócil durante tanto tiempo empieza a sacudirse los miedos, las dudas y el aletargamiento, comenzando a vislumbrar una manera diferente de actuar, siendo conscientes de que la fuerza del pueblo está en la unidad.

Nos gustaría que se tomaran en cuenta las siguientes propuestas:
  • La defensa de un acceso universal a la salud y la educación.
  • Gestión pública y transparente de los bienes comunes.
  • Derecho a la vivienda digna y la paralización de los deshaucios bancarios.
  • No más dinero público para rescatar a los bancos.
  • Fin de las políticas de austeridad económica que asfixian a la ciudadanía.
  • Tolerancia cero a la corrupción política y económica.
  • Uso libre y responsable de los espacios comunes de nuestras ciudades y pueblos.
  • Creación de alternativas económicas respetuosas con el medio ambiente, fomentando la producción y el consumo local y ecológico.
  • Puesta en marcha de mecanismos de participación democrática directa de la ciudadanía.
Somos conscientes de que un futuro mejor es posible pero para ello necesitamos contar con el apoyo de todos los que sienten que la situación actual no puede ni debe continuar, debemos abandonar la comodidad de otras épocas en las que esperábamos que alguien viniera a rescatarnos, desgraciadamente esta vez no somos ni seremos objeto de rescate, y debemos ponernos a trabajar en la construcción de un futuro mejor, ¿ acaso hay algo más apasionante que ser los ingenieros de nuestro propio futuro ?
Podrán seguir recortando derechos sociales y laborales pero jamás podrán recortar nuestros sueños ni nuestra legítima aspiración de tener un futuro mejor para todos, es por eso por lo que hoy estamos aquí, porque que a nadie se le olvide que en la unidad de nuestras voces reside el grito de la victoria: “¡¡TOMA LA CALLE!!”

Por la democracia y la justicia social.
Porque somos mujeres y hombres libres.
Porque somos el 99%.
Porque no tenemos miedo y no daremos ni un paso atrás.
Porque no es una crisis, es una estafa.
Porque nadie gana si no ganamos todos.

Convirtamos las calles en el mayor altavoz del mundo."

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡ SED FELICES!!

miércoles, 9 de mayo de 2012

Desaparecido


Efectivamente como la canción que hoy me sirve de introducción a esta vuelta a la crónica de esta experiencia que estoy disfrutando en Tánger, llevo unos cuantos días, quizá demasiados, sin dar señales de vida en el blog, y la verdad es que, aunque alguno no se lo crea, lo he echado de menos, de hecho no he dejado de pasar ni un sólo día por el blog ni he dejado de pensar cada día en aquello que me gustaría transmitir en unas cuantas líneas en este espacio, pero ya sea por el cansancio acumulado, han sido días de mucho trasiego, o por la pereza de tener que escribir lo que estaba sintiendo, me he abandonado un poco a mi suerte para recobrar las fuerzas y energías necesarias para continuar plasmando en unas cuantas palabras lo vivido y experimentado a esta orilla del Estrecho de Gibraltar.

Como digo han sido días intensos los que han pasado esta última semana y pico que he dejado de escribir en el blog, días de viajes, de reencuentros, tanto en Don Benito como en Tánger, de compartir experiencia con un grupo de voluntarios en el Hogar y de seguir trabajando sin prisa pero sin pausa en el camino hacia la felicidad, esa que vine buscando y que cada día está más presente en mi vida.
Volví a casa, fue breve, fue intenso, fue legen.....(wait for it).......dario.

Por resumir, de una manera más o menos breve, estos días pasados os comento que volví a casa, a Don Benito, por un par de días para acompañar a un amigo en uno de los mejores momentos de su vida, el día de su boda, y que a pesar de la corta duración de la estancia pude ver a muchos de los que me consta que siguen de una u otra manera mi experiencia aquí, la verdad es que es un gustazo sentir el cariño y el apoyo de tanta gente que sé que están preocupados por mí. A otros me tuve que conformar con verlos desde la distancia, concretamente a uno tuve que conformarme con verle desde el coche con su elegancia exquisita, que no ha perdido con el paso de los años, repartiendo juego en una de las pistas de fútbol sala anexas al polideportivo municipal, los años pasan pero la calidad siempre perdura.

Tras la boda, y su "intensa" celebración, regresé a Tánger para reencontrarme con una de las personas más importantes en el devenir de esta aventura, basicamente porque a su lado aprendí a amar este proyecto en el que hoy estoy involucrado y porque junto a él he pasado muchos de los mejores momentos de mis experiencias aquí. Ha sido un placer poder compartir con él nuevamente el día a día de esta experiencia, sinceramente ha sido como una parada en boxes tan necesaria como deseada en la que he podido disfrutar una vez más de su amistad y compañía, unos días en los que, quizá no todo lo que necesitásemos, hemos podido charlar y compartir alegrías, planes de futuro y vivencias, que alguien como él, con todo lo que me conoce y ha compartido conmigo, sabe escuchar y dar el consejo necesario en el momento adecuado, muchas gracias por estar nuevamente ahí una vez más para escuchar mis dudas.

Sólo me gustaría transmitir una idea más antes de terminar y es la sensación de que las cosas se están haciendo bien. Alguno a lo mejor se preguntará el por qué de esta conclusión y no es otro que el haber oído durante estos días, la última vez ha sido hoy, que se me ve feliz. Aquellos que hacía tiempo que no me veían y con los que he tenido la oportunidad de reencontrarme, tanto allí como aquí, me han dicho que se me ve muy feliz, que transmito esa felicidad de la que tanto he hablado y de la que todos los días que escribo os recomiendo que os afilieis.

Con el deseo de retomar nuevamente, y con una periodicidad más constante, este relato de lo vivido al otro lado del puente me despido de todos vosotros, tanto los que os habéis preocupado por la falta de entradas como para los que no.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!