sábado, 26 de noviembre de 2011

Ntihhabat


Para los que sepan dariya y lean el blog ya sabrán de que va el tema, para los demás ahora os cuento de qué va la entrada de hoy. Me gustaría con la entrada de hoy acercaros a un situación que estos días hemos compartido con nuestros vecinos marroquíes, para los que seguís el blog  ya lo comenté en la entrada de Haciendo campaña, para los que es la primera vez que entráis al blog o no leísteis la entrada, hoy vamos a hablar de las elecciones, pero no de las de España si no de las de aquí, de las que han tenido lugar al otro lado de Al qantara.

La palabra con la que titulo la entrada de hoy significa elecciones en dariya, el dialecto del árabe que se habla aquí en Marruecos. Como digo, por una de esas casualidades de la vida estas últimas semanas hemos compartido proceso electoral con el país vecino y la verdad es que me gustaría comentaros algunas diferencias entre uno y otro sistema.

Por un lado, me gustaría señalar la importancia de estos comicios electorales en Marruecos, pues las persona que han salido elegidas de los mismos tendrán la responsabilidad, muy grande por cierto, de aprobar la reforma constitucional que el rey Mohamed VI propuso la pasada primavera, esa denominada primavera árabe, y ratificada en un referéndum que tuvo lugar el pasado uno de julio de este año.
Plaza Tahir, Egipto, unos de los emblemas de la "primavera árabe"

Como digo la tarea que tendrán entre manos los políticos que han sido elegidos tras estas elecciones es bastante peliaguda, como la mayoría de los que leéis este blog sabréis las revueltas en el mundo islámico hicieron tambalearse a muchos líderes y a muchos países que tras períodos de revueltas populares, la mayoría de los líderes han caído o están a punto de hacerlo, han comenzado a vislumbrar un nuevo panorama. Aquí en el país vecino al ver la situación y el cariz que tomaban las revueltas de los países árabes de la cuenca del Mediterráneo, estuvieron ágiles y se apresuraron a presentar un proyecto de reforma de la Carta Magna que abría un proceso de reformas y cambios que a los elegidos en estas ntihhabat les corresponderá dar forma y poner en marcha.

Por tanto, ante la importancia de las elecciones, la  campaña electoral aquí ha sido intensa, ha habido bastante movimiento por parte de los partidos políticos para incentivar el voto y para presentarle a la gente sus ideas y proyectos. Han sido unas semanas de constantes actos políticos: mítines, reparto de propaganda electoral, coches con simpatizantes exaltados sentados en las ventanillas y coreando sus lemas, etc… Una de las diferencias con respecto de nuestro sistema es que, a diferencia de en España, aquí no hay jornada de reflexión, por tanto el jueves por la tarde-noche había muchos militantes de los partidos haciendo campaña e incitando a la gente a participar y acercarse a las urnas a ejercer su derecho al voto, aquí tienen derecho al voto todos los mayores de edad que estén inscritos en el registro nacional, como podréis imaginar, y es una pena, hay miles de personas que no están inscritas en ningún sitio, no tienen un papel que acredite su existencia, algo totalmente impensable en otros países en los que cuando aún no has cumplido veinticuatro horas de vida ya has sido registrado en el sistema para que te contabilicen a todos los efectos. Además existe otro problema, la gente por lo general aquí está desplazada de sus lugares de origen, ya he comentado alguna vez que aquí en Tánger vive mucha gente de fuera, y la gran mayoría no están censados aquí por lo que no pueden ejercer su derecho al voto a no ser que se desplacen a sus casas, algo totalmente utópico.  
"Carteles electorales"
Llegados a este punto me gustaría hablaros de lo que más ha atraído mi atención estos días de campaña electoral aquí en Marruecos, de esta no me he librado. En primer lugar una de las cosas que más sorprenden es que a diferencia de en España donde hay instaurado un bipartidismo disfrazado, seamos realistas si no estuviera la criticada Ley D’ Hont sería todavía más evidente este hecho, aquí hay montones de formaciones políticas con la suficiente infraestructura para montar una campaña electoral por todo lo alto, en estas elecciones pasadas al menos se presentaban unas veinte formaciones políticas, creo que aquí no les exigían la tontería esa de los avales (a lo mejor en eso nos ganan a demócratas), digo al menos porque tampoco he estado muy pendiente de las propuestas y las candidaturas.

En segundo lugar, y el motivo de que estos días haya estado más tiempo mirando al suelo cuando iba andando por la calle, son las papeletas electorales. Os cuento, aquí en Marruecos uno de los principales problemas de la sociedad es el analfabetismo, hay un gran porcentaje de gente que no sabe leer ni escribir, y es un problema que afecta por igual a todas las edades, hay una ratio muy elevada de fracaso escolar. Pues bien para que eso no suponga un problema a la hora de votar los partidos políticos están todos asociados a un símbolo, así como en España están la rosa de los socialistas y las gaviotas peperas. Bueno pues aquí los símbolos son de lo más peculiar y puedes encontrarte símbolos realmente extraños. En las papeletas que yo tengo en mi poder están: la ambulancia, las manos enlazadas, la paloma, la espiga de trigo, la palmera, la rosa, la manzana, la lámpara de gas, el olivo, el ciervo, la balanza, las avispas y, mi favorito, el tractor!!!! No tengo la más mínima idea de a qué corrientes políticas están asociados cada uno, pero no me negaréis que cuando menos son peculiares.  Bueno, pues así, ayer la gente cuando fue a votar los que no sabían leer reconocían rápidamente el símbolo del partido al que querían entregar su voto y cogían las papeletas y tachaban ese símbolo y depositaban la papeleta dentro de la urna.
Algunas de las papeletas recogidas del suelo.

Ciertamente los resultados de las elecciones no me preocupan, pues si poco me preocupa la política de España menos me preocupa la de aquí, lo que quería era acercaros a esta realidad que, por casualidad, estos días hemos compartido.
El tractor, mi favorito

Un abrazo fuerte a todos y ¡¡SED FELICES!!

Pd: Acabamos de enterarnos que hoy es Nochevieja, ayer fue en todos los países musulmanes salvo Marruecos, hasta en eso vamos a coincidir este año con ellos, año nuevo en domingo, y no hay puente!!!

viernes, 25 de noviembre de 2011

Incertidumbre


Os imagináis alguno que no estuviera nada claro cuándo son las fiestas, que no supiéramos a ciencia cierta cuándo es el día de Navidad o cuándo es el día de Nochevieja. Menudo caos verdad, además sería complicado porque no sabríamos cuando viajar para celebrar tan señaladas fechas con la familia y amigos. Pues ese caos esa incertidumbre que da título a la entrada de hoy es la que estamos viviendo en Marruecos, y en general en todo el mundo musulmán estos días.

Os voy poniendo en situación, los musulmanes, al contrario que los occidentales, no se rigen por el calendario solar, el famoso calendario gregoriano, si no que se rigen por la luna. Qué significa esto, que los años lunares son unos once o doce días más cortos que los años solares. A lo mejor esto no os dice nada, aún os quedan algunas dudas. Veréis todos los años lunares son once o doce días más cortos que los solares esto implica que cada año lunar empieza en una fecha diferente, por lo que podemos llegar a encontrarnos celebrando el final del año lunar en pleno mes de agosto, pues como cada año lunar empieza antes que el solar se va adelantando progresivamente la fecha de comienzo del año.

Esto tiene una serie de inconvenientes que a continuación os relato. Para empezar aquí todo va en función de cómo se vea la luna, de cómo se vea con los ojos no utilizando ningún aparato tecnológico o mecánico. Los meses lunares tienen una duración aproximada de veintinueve días y medio, para adecuar esto a un calendario normal existen seis meses de veintinueve días y seis meses de treinta. Los meses empiezan con el primer filo de la luna en cuarto creciente y terminan con la luna nueva, por eso es muy importante mirar al cielo para comprobar si realmente la luna ha comenzado a crecer o no.

¡Menudo lío! ¿Verdad? Pues estas son las peculiaridades de este sistema de calendario que usan en el mundo musulmán, en realidad aquí en Marruecos usan los dos sistemas, como he dicho en entradas anteriores su proximidad con Europa hace que aún siendo un país africano esté bastante occidentalizado. Así pues para las festividades religiosas de aquí se usa el calendario lunar, todas las fiestas religiosas se rigen por la situación de la luna en el día indicado, por ejemplo el mes de Ramadán comienza con el primer filo de la luna en cuarto creciente del noveno mes lunar, aquí también hay cierta problemática pues no en todo el mundo musulmán se ve la luna igual al mismo tiempo y así se suele dar el caso que ese mes, el de Ramadán, comienza siempre uno o dos días antes en la región de Irak, Irán o Arabia Saudí que en el Magreb. Por eso cada año el mes del ayuno es un mes distinto en el calendario occidental, concretamente este año comenzó el uno de agosto y terminó el treinta del mismo mes, otro día hablaremos de lo que supone el mes de Ramadán para los musulmanes.

Como digo aquí estos días andamos pendientes perennemente de la luna pues está próximo el año nuevo musulmán, que es día festivo y no sabemos cuándo será. Según me cuentan acostumbran a decirlo por la televisión o la radio la noche antes del día que comienza el año, del día festivo.  ¿Os imagináis que os dijeran cuándo iba a ser Nochevieja un par de horas antes de que llegara el día? También es verdad que es la fiesta menos religiosa de todas pues lo único que implica es el cambio de año, aquí no se tiene por costumbre juntarse con la familia para celebrarlo a la manera que se hace en España o en otros lugares del mundo occidental.

Os informo también de que el año que comienza será el…1433, sí sí como lo leéis, aquí aún no han descubierto la imprenta moderna, ni América, etc… No, es broma, pero es cierto que ese es el año que comenzará próximamente. Otra de las peculiaridades del calendario musulmán, con respecto del calendario gregoriano occidental, es que no comienza con el año del nacimiento de Jesucristo si no que lo hace con el año en que se produjo la Hégira, traslado de Mahoma de La Meca a Medina, concretamente esto sucedió el 16 de julio del 622 d.c., siguiendo el calendario gregoriano.

Como veis es un detalle clave que nos diferencia de los musulmanes, como digo, aquí en Tánger utilizan los dos calendarios, tanto el musulmán como el gregoriano, aunque como os he explicado las fiestas religiosas van en función del calendario lunar.

En definitiva estos días la pregunta que más escucho, y que más hago yo también a la gente de aquí es: “Fuqach luwel d moharran?” (Cuándo es el primero de moharran?) y todos tienen una respuesta, que por lo general no coincide, algunos dicen que el domingo, otros que el lunes, otros que mañana sábado, así que así estamos todos con dolor de cuello de mirar al cielo cuando se hace de noche para ver si se ve o no se ve la luna. Si alguno de vosotros puede darme una respuesta exacta y fiable que resuelva mis dudas os lo agradecería sobremanera, la curiosidad y la incertidumbre me tienen expectante, aunque en cierto modo me gusta la idea de no estar sujeto a un calendario cuadriculado y no saber cuándo van a suceder las cosas.

Por lo menos tengo una cosa clara y es que, a algunos os parecerá una tontería pero a mí me resulta curioso, aquí el año empezará con una gran sonrisa en el cielo, esperemos que sea preámbulo de muchos buenos momentos en el próximo 1433.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED FELICES!! ah y ¡¡Próspero año nuevo musulmán también a todos los que estáis ahí al otro de Al qantara!!

Pd: Gracias a la intervención de una amiga de aquí de Tánger, para mantener su anonimato la llamaremos "Je m’apelle Coralie", he activado la opción de comentarios anónimos por si a alguno le daba reparo comentar firmando con su nombre ahora podrá acogerse al anonimato si quiere dejar su reflexión o comentario en el blog.

Moncef


Por las horas del día que son (cuando empiezo a escribir la entrada son las 23:56 hora española) la entrada de hoy no va a ser excesivamente larga, hoy os voy a contar una pequeña historia de una persona muy muy pequeñita pero que en el día de hoy se ha cruzado en mi camino.

El protagonista de nuestra historia de hoy apenas tiene quince días y es un bebé prematuro, nació dos meses antes de los nueve que son el período común de gestación. Como todos los bebés, Moncef, tiene una apariencia muy frágil, parece como una de esas figuras de cristal tallado que si en un momento dado se te escurre entre los dedos podría partirse en mil pedazos. Él es un bebé marroquí, y eso tiene su aquel pues desde el principio tiene que salir peleando para lograr sobrevivir, para lograr salir adelante en una situación francamente desfavorable.

Os voy a contar un poquito la historia de Moncef, muy resumida pues tampoco es que en quince días le haya dado tiempo a hacer muchas cosas. Es el pequeño de dos hermanos, el otro tiene tres años y está en la guardería que las hermanas de la congregación de Jesús-María tienen en el mismo recinto en el que se encuentra el Hogar Lerchundi. Su madre dio a luz bien, y en principio no ha tenido mayores complicaciones. El bebé tuvo que estar varios días en el hospital en la incubadora hasta que adquirió un peso razonable para poder marcharse a casa con su madre. Para los que desconozcan el sistema de salud marroquí, os comento que aquí por cada día que uno pasa en el hospital tiene que abonar el importe del coste que supone para el hospital su internamiento, en estos tiempos en los que en España se plantea el copago de la Seguridad Social y esas cosas os muestro una realidad muy cercana geográficamente de un hecho similar al que en la actualidad proponen como solución para evitar el alto coste de mantenimiento de la sanidad pública.
Estas medidas sanitarias tienen un precio y aquí no es gratuito

En el fondo Moncef ha tenido muchísima suerte, pues su madre ha podido pagar el coste y ha podido recibir la asistencia necesaria, hay muchos que se han quedado en el camino por la falta de recursos de sus familias, el coste del internamiento para dar a luz un bebé es de 35 dh, al cambio 3’50€, y aunque os parezca una miseria muchos recién nacidos han fallecido porque sus familias no tenían ese dinero para poder recibir la asistencia necesaria.

La familia de Moncef podría servirnos de ejemplo de una familia típica de las que hay en el centro de día. Su abuela, trabajadora del centro, aún no ha cumplido los cuarenta años, su madre apenas si pasa la veintena, su tío, ex-alumno del centro, no llega a los catorce años, y su tía, por increíble que parezca, tiene tres años y comparte guardería con su sobrino, el hermano de Moncef. Menudo lío eh? Pues esa es la realidad de muchas familias aquí en Tánger, madres sumamente jóvenes y faltas de experiencia que de repente reciben un vuelco en sus vidas y pasan casi sin darse cuenta de peinar muñecas a peinar a sus propios hijos.

Hoy para celebrar el nacimiento del protagonista de nuestra historia de hoy, su abuela nos ha invitado a merendar en su casa para que conozcamos al bebé y para compartir con nosotros la alegría del nacimiento de un nuevo miembro de su familia, todos juntos hemos compartido unos dulces típicos, unos zumos, un café mientras contemplábamos, con esa cara de bobos que se nos pone cuando vemos a un bebé, al protagonista de nuestra historia. Nos hemos arrancado a hacer palmas mientras su hermano y su tía bailaban al ritmo de la música que estaba puesta en la televisión de la casa. Hemos pasado un rato muy agradable con la familia de Moncef, que se ha preocupado en todo momento porque nos sintiéramos a gusto y no nos faltara de nada.

Espero que Moncef se convierte en un bebé fuerte y sano, que no deje de luchar nunca por salir adelante, y que el día de mañana sea un buen niño que tenga la oportunidad de disfrutar como tal de esos momentos tan significativos para la vida de una persona. Nunca olvidaré el cumpleaños de Moncef, porque estará este blog para recordármelo, pues ambos “nacieron” el mismo día.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED MUY FELICES!!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hoy es miércoles!!


“A buenas horas mangas verdes”, pensará más de uno al leer el título de la entrada de hoy, pero, como todas las cosas que os voy escribiendo a través de este espacio, todo tiene un por qué. A los que hayan estado de experiencia alguna vez aquí en Tánger al leer el título de la entrada de hoy podrán intuir más o menos de lo que va a tratar la entrada de hoy, pero como este blog es para todo el que lo lea, haya venido o no, os comento que en la entrada de hoy vamos a tratar un tema especialmente delicado y duro del panorama tangerino, hoy vamos a hablar de los niños de la cola.

Para empezar me gustaría recordar las palabras que una de las chicas con las que tuve la oportunidad de compartir la experiencia en el mes de abril de este año me dijo cuando hablábamos de los niños de la cola, ella pensaba que la denominación venía dada porque estos niños eran los que estaban al final del mundo, eran los últimos en la escala social de las sociedad marroquí, en definitiva eran lo olvidados, los niños de la cola del mundo. Pero no es así la denominación les viene dada por la sustancia de la que son adictos y la que están enganchados para superar en cierta manera su penosa situación.
Niños esnifando pegamento

Ciertamente la chica no estaba equivocada y es verdad que estos chicos forman parte de la escala más baja de la sociedad marroquí pero, como digo, su nombre viene por su adicción a esnifar todo tipo de pegamentos, colas, disolventes, etc… Son adictos al consumo de una sustancia que les permite evadirse de su cruda realidad, de la vida que llevan, de dormir en la calle, de haberles sido arrancada de cuajo la infancia que muchos de ellos no han podido disfrutar.

Las historias de estos chavales son ciertamente muy duras, muchos de ellos han sido echados de sus casas, bien porque la familia no los ha podido mantener, existen casos de familias muy numerosas que se ven obligadas a abandonar a sus hijos mayores para poder sacar adelante a los más pequeños, es muy duro pero aquí es una realidad. Las condiciones en las que viven, o más bien malviven, son infrahumanas, muchos de ellos duermen en las calles o en los parques porque no tienen ningún lugar al que acudir, no tienen un sitio al que llamar casa. Muchos de ellos se ven obligados a prostituirse para poder pagarse su “elixir”, la cola o el pegamento que les permita colocarse y olvidar la dureza de su existencia. Además algunos son captados por redes de delincuencia para  utilizarlos para cometer pequeños hurtos a turistas o delitos por el estilo para poder sacar unos dírhams con los que conseguir el pegamento o la cola que esas mismas redes les suministran.

Cuando uno se los encuentra por la calle ciertamente dan un poco de miedo, sus ropas, su mirada perdida, la suciedad que llevan encima te levanta toda clase de sentimientos, menos la ternura. Y es que cuando uno los ve de esa guisa se le olvida por completo lo más grave del asunto, ¡¡son niños!! La mayoría de los chavales de los que hablo no sobrepasan los quince años, son niños en plena adolescencia a los que les han despertado del sueño de la infancia con una bofetada de realidad demasiado dura. Algunos de ellos con los años que tienen ya saben lo que es recibir una puñalada o un puntazo en una disputa callejera por unos cuantos dírhams con los que poder comprarse el pegamento. 
Dos chicos compartiendo una bolsa con pegamento.

Añadido a todo esto la gente de aquí, los lugareños, les trata como si fueran animales, aunque ciertamente puede ser esa la mejor definición que desde fuera y sin adentrarse mucho en su realidad se puede hacer de ellos, pues comen cuando tienen hambre, duermen cuando tienen sueño, beben cuando tienen sed y el resto del tiempo ven la vida pasar desde “el cielo de su adicción”. Intentad hacer ese ejercicio de empatía que tanto me gusta a mí proponer y pensad por un momento en la miseria de su existencia, en el escaso valor de sus vidas.

Dentro de esta cruda realidad, de esta supervivencia dentro de la jungla de asfalto, en este caso el símil es real, estos chicos encuentran un “oasis” en mitad del desierto de su existencia cada semana. Como podréis adivinar llegados a este punto ese oasis se produce los miércoles, pues ese día reciben por unos momentos, probablemente menos de los que quisieran y seguramente mucho menos tiempo del que se merecen, la oportunidad de sentirse en casa, de volver a un lugar donde les esperan, donde hay gente que se preocupa por ellos y por sus problemas.

Ese lugar del que os hablo es la casa que las Misioneras de la Caridad, las hermanas de la Beata Madre Teresa de Calcuta, tienen en la calle Siaghins (para que os hagáis una idea en mitad de la calle principal del zoco, motivo por el cual han recibido muchas presiones por parte de los comerciantes de la zona, y no es raro encontrar todos los miércoles una furgoneta de la policía en la puerta de la casa). 
Beata Madre Teresa de Calcuta

Como os digo en esa casa, antigua iglesia de La Purísima y sede de la catedral de Tánger hasta la construcción de la actual, se les atiende todos los miércoles a partir de las 14.30 hora para darles un poco de ayuda. Por lo general los chicos reciben una ducha, para algunos la única de la semana, un plato de comida caliente y algo de ropa en los casos en los que se ve más necesario. Pero lo más importante de todo lo que reciben allí es algo que no se ve, es algo invisible pero muy necesario, reciben dignidad, la dignidad que les es negada por sus vecinos. Durante un rato vuelven a sentirse niños, sin problemas, protegidos bajo un techo, jugando sin mayor preocupación que saber cuál es su turno para la ducha.
Casa de las Misioneras de la Caridad en Tánger

De este tema os volveré a hablar en alguna futura entrada pero no quería dejar pasar la oportunidad de hablaros de esta realidad que, no sólo en Tánger si no en otros muchos lugares del mundo, golpea, marca y deja grabada a fuego en el corazón de quien lo ve y siente la impotencia de no poder hacer nada.

Un abrazo muy fuerte a todos y, que no se os olvide, ¡¡SED FELICES!!

Pd: a aquellos que no lo hayáis hecho os invito a leer las entradas de los dos últimos martes, … y también la lluvia y clandestino, sé que las horas de publicar no son las mejores pero creo que afrontan dos temas muy interesantes, ya intentaré buscar la manera de haceros llegar un poquito más temprano las entradas de esos días.