viernes, 24 de febrero de 2012

Es tiempo de cambiar

Hola a todos y perdón por desaparecer un par de días del mapa, la verdad es que voy un poco justo de tiempo por las noches y no puedo ya robarles más horas al reloj del sueño. Podría compartir con vosotros hoy montones de momentos y de sensaciones que estos dos últimos días he tenido la suerte de vivir, podría detallaros con pelos y señales el testimonio que tuve la suerte de recibir ayer miércoles por la tarde en la casa de las Misioneras de la Caridad, pero sinceramente creo que es mucho mejor escucharlo en vivo y en directo, dejarse atrapar por la magia de las palabras que salen de la boca de esa monja cuya vocación es todo un ejemplo de que no siempre los más rectos son los que acaban entregando su vida a Dios, además de su impresionante presencia, tan marcada por su humilde hábito, la manera en la que la sister nos transmitió su experiencia personal fue tan sincera y a la vez tan sorprendente que a más de uno nos costó cerrar la boca después de oír lo que estábamos oyendo.

Pero lo que me gustaría compartir con todos vosotros hoy es la sensación que este tiempo de cuaresma recién estrenado me provoca. Para mí la cuaresma del año pasado fue un período muy importante ya que fue durante esas semanas durante las cuales tomé la decisión y la determinación de dar el paso y venirme a Tánger a vivir una experiencia de entrega y servicio a los demás en el seno de un proyecto de la Iglesia.

Esta cuaresma recién comenzada espero que, al igual que la pasada, sea un período de profunda conversión, un tiempo de ser capaz de liberarme de aquellas cosas que me atan y no me dejan ser completamente libre, como dice el título de la entrada, un tiempo de cambiar aquellas cosas que no están del todo bien en mi vida y ponerlas en orden. Además va a ser también especial por el hecho de vivirla en Tánger, en el seno de una comunidad cristiana en un país extranjero donde la religión mayoritaria no coincide con la mía, un hecho del que pienso que va a servirme para interiorizar más el significado religioso de este tiempo, para profundizar un poquito más en lo que este tiempo de cuaresma implica a todos los niveles de fe, de compromiso, de entrega, de actitud de servicio...

Espero que como dice la canción sea capaz de cambiar, que sea capaz de encontrar ese camino hacia la felicidad que le da a uno saberse libre de ataduras y limpio de faltas, que sea capaz de poner todo mi amor en todas aquellas cosas que haga, porque como dijo ayer la Sister:" Uno no puede amar a nadie si nunca se ha sentido amado".

Un fuerte abrazo y ¡¡SED FELICES!!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Safi salina


Hoy, después de cuatro meses, parece que fue ayer cuando llegué, hemos terminado el curso de dariya, la verdad es que me ha servido para profundizar en el conocimiento de la lengua que habla la gente con la que estoy en contacto diariamente, con la riqueza que para mi experiencia ello ha supuesto, me ha abierto la posibilidad de profundizar mucho más en el trato personal con todos aquellos con los que me voy cruzando en el camino y con los que de una manera, más o menos, rudimentaria me voy haciendo entender y los voy entendiendo a ellos.
Hoy estoy un poquito más cerca de entender esta manera de escribir.

Y es que hay una peculiaridad muy especial con el dariya que hoy me gustaría trasladaros y ofreceros mi punto de vista al respecto. Esta peculiaridad le viene dada por el hecho de ser una lengua única y exclusivamente hablada, no hay escritos en el árabe dialectal marroquí, propiamente dicho, esto supone un problema bastante serio a la hora de poner en marcha los mecanismos necesarios para el desarrollo de una sociedad.

La sinrazón del problema la podemos encontrar en el hecho de que los niños estudian en el colegio una lengua diferente de la que ellos hablan, para especificarlo un poco más, los niños que acuden a la escuela reciben las explicaciones en una lengua que no es la que viene escrita en sus libros de texto, porque todos los libros de texto de las escuelas marroquíes están escritos en árabe clásico, el árabe que se habla en los territorios de la península arábiga, pero no el que se habla en Marruecos.

No sé si sois conscientes del problema pero para trasladarlo a nuestro terreno os voy a poner un ejemplo, es como si a día de hoy en España se dieran las clases en castellano y los libros siguieran siendo escritos en latín, la lengua “madre” de la que derivan otras lenguas como nuestro castellano, el francés y el italiano, entre otros. Imaginaros tener que estudiar todas las materias en una lengua que desconocieseis por completo, una lengua que a pesar de ser similar a la que utilizaseis para comunicaros verbalmente no fuera la lengua que utilizaseis para comunicaros en el día a día, pensadlo, un auténtico caos.
En la escuela no se lee el mismo idioma que se habla en la calle.

Esta noche después de terminar las clases y compartiendo un rato más distendido entre los compañeros de clase hablábamos de este tema y entre todos llegábamos a la conclusión de lo inverosímil de la situación, de lo complicado que resulta poner en marcha un despegue a todos los niveles de un país en el que la gente no habla el mismo idioma que lee. Y es que en Marruecos hay unos índices de analfabetismo muy escandalosos, principalmente por este motivo del que hoy os hablo la gente no habla la misma lengua que lee, probablemente influido por motivos políticos o religiosos está impuesta una lengua que no es dominada por la generalidad de la sociedad y que respaldada por esos poderes está instaurada y resulta prácticamente inamovible.

 Imagino que habrá gente trabajando en esos temas y que estarán intentando ponerle remedio a una situación tan escandalosamente grave, pues si Marruecos aspira a una mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, una mejora a todos los niveles de la sociedad marroquí, y por ende del país en general, este remedio pasa por una unificación de la lengua, por una normalización de una situación tan sumamente “peculiar”.

Con la esperanza de que en no mucho tiempo empecemos de nuevo con el curso de dariya, nivel tres, me despido de vosotros agradeciendo mucho toda la paciencia que nuestro profesor ha tenido y con el deseo de que con aquellos que han sido mis compañeros volvamos a reunirnos y a seguir compartiendo el duro camino del aprendizaje de la lengua.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!

martes, 21 de febrero de 2012

Llegó


La historia que me gustaría compartir con vosotros comenzó tal día como hoy, 20 de febrero, hace justo un año, una historia de cómo por mucho que queramos que algo salga en un momento concreto al final termina saliendo en el momento que debería, que en el caso de la historia de hoy ha sido justo un año después de lo que tenía previsto y de lo que me hubiera gustado, aunque este hecho también ha tenido consecuencias muy positivas.

Y es que hoy hace justo un año que tenían lugar las movilizaciones populares más fuertes que se habían dado en Marruecos en los últimos años, al aliento de las movilizaciones populares que venían sucediéndose por aquellos meses en los países islámicos, que vendrían a desatar el movimiento posteriormente denominado la Primavera árabe, un numeroso grupo de ciudadanos marroquíes decidían salir a las calles y protestar contra un gobierno que consideraban que no tenían en cuenta muchas de las necesidades que el pueblo marroquí venía padeciendo, salían portando pancartas y gritando lemas a favor del aperturismo del gobierno y la defensa de algunas libertades restringidas que consideraban inalienables y por las que habían decidido que debían luchar hasta que les fuesen reconocidas de manera plena.
Comenzó como una protesta pacífica pero...

La protesta tuvo lugar el veinte de febrero del año pasado y lo que comenzó siendo una protesta pacífica, en la que familias enteras, desde los abuelos hasta los nietos, salieron a las calles a reclamar aquello que creían que debían defender de una manera cívica y pacífica, terminó derivando en una serie de disturbios urbanos que convirtieron algunos de los rincones del boulevard Pasteur en auténticos campos de batalla. Algunos exaltados, aprovecharon el ambiente que había para destrozar escaparates de varias tiendas, aprovechando la más mínima ocasión para entrar en aquellos establecimientos que habían sido asaltados con el objetivo de robar todo lo que pudieran, algunos de ellos fueron capturados después por esos hechos y encarcelados, más de uno aún sigue a día de hoy en prisión. La policía utilizó toda la fuerza de la que disponía para “apaciguar” los ánimos y las intenciones de esos energúmenos que con su actitud empañaron lo que había comenzado siendo una protesta ejemplar. Por supuesto que estos últimos, los exaltados, fueron los que se llevaron de calle todas las portadas de los periódicos internacionales, cabeceras de telediario, titulares de radio…
...terminó como una aunténtica batalla campal.

Después de ver cómo estaba el panorama los responsables de la que debería haber sido la experiencia misionera “Tánger 2011”, muy a su pesar de algunos de los que estábamos allí, decidimos que lo mejor era posponer la experiencia para otro momento más tranquilo, con la consiguiente desilusión para los participantes de la mencionada experiencia, entre los que me incluyo, en aquel momento no logré entender los motivos, hoy los tengo algo más claros.

Gracias a cerrar esa puerta el año pasado tuvimos la oportunidad de abrir otra, y es que decidimos que ya que no era posible venir a Tánger había que ofrecer un espacio a toda esa gente que habíamos estado formando a lo largo del curso, descubrimos un lugar diferente pero tan lleno de vida y con un ambiente tan fantástico como es la comunidad de Onuva, en un pueblecito muy próximo a Sevilla y donde en una finca en mitad de la naturaleza una comunidad religiosa, en la que tienen cabida todo tipo de personas, desde matrimonios a religiosos consagrados, se dedican a estar al servicio de aquellos que han sido más desfavorecidos por las circunstancias de la vida, gente que ha sido abandonada de una u otra manera a su suerte y que en ese entorno han encontrado un lugar en el que sentirse queridos y protegidos, un lugar que a día de hoy pueden llamar su hogar.
Todo un regalo descubrir este lugar en el que hay un proyecto digno de ser conocido.

Hoy después de un año, por fin hemos podido, mejor dicho han podido, comenzar con su experiencia de trabajo intenso los chavales del Claret de Don Benito, esta mañana sentado junto con el responsables de este grupo de chavales en el dispensario de las Hermanas Adoratrices pensaba qué grande es Dios, cómo justo un año después de habernos “quitado” aquella experiencia en la que habíamos estado tan volcados en su preparación nos ha regalado la posibilidad de vivirla en unas circunstancias completamente diferentes a las de entonces, quizá con otra madurez y otro punto de vista con respecto a la experiencia, quizá con un bagaje y un control de la situación que no teníamos hace un año.

Desde aquí con el recuerdo muy especial a aquellos que abrieron una senda nueva en Onuva y que no pudieron disfrutar de Tánger quiero compartir con vosotros estas sensaciones que hoy me han llevado a darme cuenta que las cosas son cuando tienen que ser, independientemente de las voluntades y deseos de quien tiene que hacerlas.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED MUY FELICES!!

domingo, 19 de febrero de 2012

Calabazones


Hoy Don Benito, mi pueblo, está un poquito más cerca de Tánger, no porque haya habido un acercamiento físico, que de haber sido así supongo que todos lo habríais notado, si no porque hoy han llegado los voluntarios del Colegio Claret de la ciudad. A alguno le puede parecer un dato insignificante pero para quien está fuera de su casa aquellos pequeños detalles que le recuerdan y le acercan un poco a ella le resultan momento excepcionales.
Hoy estoy más cerca de escuchar esas campanas de Santiago.

Vuelven a venir después de un año de ausencia, motivado fundamentalmente por las movilizaciones que hubo el año pasado justamente en estas fechas, y a los calabazones que vivimos aquí, a mi amigo Eloy y a mí, nos hace sentirnos un poco más cerca de nuestro ambiente, de nuestra casa, de nuestro pueblo. Además también es una alegría verlos aquí porque con este grupo ya van cerca de trescientos jóvenes provenientes del mencionado colegio que han pasado por aquí, viviendo durante una semana una experiencia que a muchos nos ha quedado marcada para el resto de nuestra vida.

Vienen llenos de alegría, deseando hacer cosas, queriendo vivir cada segundo con la máxima intensidad posible, con ganas de comerse el mundo de un bocado, espero que esas ganas no se les vayan diluyendo a lo largo de la semana y que más bien al contrario se queden con ganas de más, con ganas de repetir y volver algún día a disfrutar de esas sensaciones tan indescriptibles que uno siente cuando viene a esta ciudad.
Cuántos juegos, cuántos años y cuántos recuerdos hay en esas clases.

Es inevitable recordar esos primeros momentos que he tenido la oportunidad de vivir con tantos grupos, se repiten casi con exactitud milimétrica los mismos gestos, las mismas miradas, los mismo comentarios grupo tras grupo. También ser repiten las maneras de afrontar la semana, gestos a lo mejor tan simples y comunes como llamar a casa para decir que han llegado bien, organizarse para las tareas domésticas a lo largo de la semana, afrontar sus primeros contactos con la gastronomía marroquí, es increíble cómo año tras año uno vuelve a escuchar comentarios tan similares que a uno le da algunas veces la impresión de estar metido en un bucle del que no puede salir.

Además también la visita de estos paisanos trae adjunta la visita de buenos amigos, de gente con la que he compartido mucho y con la que sigo compartiendo muchas cosas importantes de mi vida, se plantea una semana por delante llena de anécdotas, chistes, historias, recuerdos… una semana llena de miradas cómplices con las que sin abrir la boca uno ya está diciendo mucho más de lo que podría expresar sólo con palabras.

Espero saber ser un buen anfitrión para ellos, hacerles llegar a vivir esta experiencia de la manera en que yo la vivo, poder llegar a transmitirles la importancia de disfrutar al máximo de esta oportunidad única que van a tener, que de alguna manera les ayude a dejarse tocar el corazón por las manos, los besos y las sonrisas de aquellos con los que esta semana van a tener la suerte de cruzarse, de esos rostros sin nombre que se pondrán delante de ellos, de esos rostros con nombre colgados en las paredes de sus clases que van a tener la oportunidad de verlos en vivo y en directo, de comprobar de primera mano el fruto de su apadrinamiento.
Espero que para los voluntarios que hay llegado hoy, Tánger también sea ciudad acogedora.

Con el sentimiento del calor dombenitense que estos chavales me han traído hoy y con las ganas de que todos estos sueños terminen siendo una realidad dentro de siete días me despido compartiendo con vosotros una cancioncilla típica:
“Si nos preguntan de donde somos
diremos alto y con ilusión
somos de Don Benito
de la provincia de Badajoz”

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED FELICES!!

sábado, 18 de febrero de 2012

Carnaval, carnaval


Empiezan hoy una de las fechas más lúdico-festivas del calendario, los carnavales. Son unas fechas en las que la gente se esconde tras un disfraz y se libera de aquellas cosas que el resto del año no puede hacer o se avergüenza de hacer, son fechas un tanto desconcertantes porque a veces uno no distingue quién hay bajo el disfraz, pero son fechas en las que uno puede descubrir realmente quién es la otra persona.
Mi primer disfraz fue uno como el de este niño, todo un Superman de los '80

Y es que yo pienso que muchas veces esta semana de carnavales es justamente lo contrario, es la única semana del año en la que demostramos realmente cómo somos, o al menos como nos gustaría ser. Creo que al rebufo de los carnavales y los disfraces mucha gente fantasea con disfrazarse de aquello que en el fondo les gustaría ser, un poco como en la canción del “Pirata cojo” de Sabina, durante estos días uno puede fantasear con ser un gran pirata, o una hacendosa enfermera o un superhéroe venido a rescatarnos a todos de las garras del mal… cosas que en estos días es posible vivir, por unos cuantos días uno puede llegar a ser aquello que sueña.

Una amiga me dijo después de conocerme que muchos pueden llegar a saber lo que aparentamos pero muy muy pocos llegan a conocer el fondo de las personas. Porque es cierto que muchas veces nos creamos un disfraz para confundirnos con la realidad que nos rodea, dicho de otra manera, muchas veces nos vestimos con una coraza con la que protegernos de aquellas cosas ajenas a nosotros que nos asustan, de las que uno puede llegar a sentir miedo por el daño que le puedan hacer, a veces también para no cargar a los demás con situaciones que nos resultan incómodas compartirlas y que preferimos mantener alejadas de las miradas y de las preocupaciones de quien nos rodea, aunque sean familia y amigos dispuesto a echar una mano en solucionarlas.
A veces creo que es durante el resto del año cuando sí llevamos máscara.

Personalmente he tenido la suerte de disfrutar los carnavales en  Badajoz, Navalmoral de la Mata y Vilanova i la Geltrú, cada uno en momentos diferentes de mi vida y cada una de las veces he vuelto con la misma sensación, esa sensación de que lo real es lo que vemos esta semana, que la gente realmente estos días bajo una apariencia grotesca o cómica es cuando saca a relucir algunas de las cosas que el resto del año esconde en lo más profundo de su ser. En cada uno de los sitios en los que he estado he vivido experiencias diferentes con gente distinta, pero todas han sido igual de satisfactorias y de agradables, desde la reunión con los amigos de toda la vida en los primeros años de universidad hasta la reunión con los amigos de la universidad después de un tiempo sin vernos y sin vivir juntos, pasando por el espectacular carnaval catalán culminado con la gran y dulce batalla del Día de las comparsas, una batalla en la plaza mayor en la que cuadrillas de comparseros se lanzan kilos y kilos de caramelos, ojala todas las batallas fueran con caramelos.
Ojalá todas las batallas fuesen de caramelos como esta.

Os voy a confesar una cosa a mí me encanta disfrazarme, precisamente por eso mi amiga me dijo eso, a veces creo que me disfrazo demasiado, me gusta tener cualquier excusa para ponerme un disfraz y jugar a ser otra persona, la verdad es que han sido muchas las veces en las que me he disfrazado sin ser carnaval, a veces incluso me disfrazo sin disfraz, usando esa coraza de la que os he hablado antes. De todos los disfraces que he usado en mi vida sin duda el que más me ha gustado fue uno como el que veis en la foto que abre esta entrada, supongo que cuando me cuando me disfracé no sabía lo lejos que quedaría de llegar a ser Superman, aún así espero que me queden muchos disfraces que ponerme, muchas ocasiones en las que poder fantasear con otras vidas.

Con el deseo de que todos aquellos que estéis de carnavales paséis unos días estupendos, llenos de risa y alegría, os pido una cosa, me la pido a mí también, no permitamos que los disfraces enmascaren lo que realmente somos.

Un fuerte abrazo a todos y ¡¡SED FELICES!!

viernes, 17 de febrero de 2012

... todo se transforma


Supongo que una vez vistos los vídeos de la entrada de ayer ya os podéis imaginar de lo que me gustaría hablar hoy. Son dos ejemplos muy gráficos de la importancia que los pequeños gestos o las pequeñas acciones pueden tener para el devenir de la vida, una muestra más de que haciendo pequeñas cosas podemos conseguir grandes cambios.

A veces mal pensamos que para conseguir que las cosas cambien hacen falta grandes cambios, no nos damos cuenta de que a poco que empezásemos a cambiar nuestra manera de estar en el mundo todo empezaría a cambiar alrededor nuestros. También solemos pensar que la gente que dedica su vida a ayudar a los demás son personas excepcionales o extraordinarias, cuando es todo lo contrario, es gente de lo más normal y de lo más corriente cuyo mérito es ayudar en todo lo que pueda a aquellos que están en situaciones menos favorables.
Ayudar a los demás no es algo extraordinaro, es una de las cosas más sencillas.

Y es que todos podemos ser así, es muy sencillo y aunque no lo creáis requiere muy poco esfuerzo, de hecho estoy convencido que cuesta más empezar a hacerlo que lo que haya que hacer en sí. En algún sitio escuché una vez que si todo el mundo dedicara una hora a la semana a hacer algo por alguien, todo el mundo sería mucho más feliz, todo el mundo sería menos pobre. Fijaros un momento, hagamos números, una hora a la semana es una insignificancia comparado con el tiempo que le podemos dedicar a otras cosas más fútiles como peinarnos, combinar la ropa o darle al botón de “cincominutosmás” cada mañana en el despertador.

A veces lo que más nos cuesta es buscar qué hacer o a quién ayudar, perdemos un tiempo precioso en esas cuestiones, que si bien son importantes no son fundamentales, pues uno debe empezar con pequeños gestos, a lo mejor con los más cercanos, por ejemplo uno puede empezar ayudando a los más cercanos, a su familia, amigos, compañeros de clase, quizá sin saberlo podemos empezar a cambiar la vida de alguien muy cercano con pequeños gestos como una conversación, un gesto de cariño, una ayuda … quién nos dice que no podemos empezar a cambiar el mundo ayudando en nuestras casas con las tareas domésticas, por qué no vamos a poder cambiar la vida de algún compañero con el simple hecho de mostrarnos amables con ellos, nos sorprendería saber cuánta gente está hoy pasándolo mal por el simple hecho de no tener a nadie que les pregunte cómo están.

Como dice el maravilloso Drexler: “cada uno da lo que recibe, luego da lo que recibe, nada es más simple, no hay otra norma… ”, y esa es la realidad, ahí reside la belleza y la grandeza de esos pequeños gestos que consiguen hacer del mundo un lugar mejor, además en esta semana, con tan amorosa fecha en su interior, también podemos aplicar esta norma al amor, recibimos lo que aportamos a las relaciones, no siempre es exactamente así pero que nadie espera sacar nada donde no ha aportado nada.
Seamos parte de una utopía que puede cambiar el mundo.

Intentémoslo, comencemos todos una cadena de favores, si alguien quiere no tiene más que proponerlo y empezaremos, quién sabe si no seremos capaces de cambiar la vida de alguien, quién sabe si no cambiarán nuestras vidas una vez estemos dentro de la cadena, quién sabe si no encontraremos nuestro rumbo ayudando a los demás.

Un fuerte abrazo para todos y ¡¡SED FELICES!!

jueves, 16 de febrero de 2012

Nada se pierde...

Hoy seré muy breve, sólo quiero dejaros estos dos vídeos para que los echéis un vistazo porque mañana me gustaría hablar sobre algunos de los detalles que en ellos se reflejan. Lo dicho disfrutadlos.

Un abrazo y ¡¡SED MUY FELICES!!